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regulacion· 6 min de lectura

SEGOB aclara: las licencias de Clíe se otorgaron por orden judicial — qué dice realmente el expediente

Por Quintana López

Reforma reportó 20 licencias de casino vinculadas a Hernán Bermúdez Requena. SEGOB respondió con datos: solo una se emitió, en 2017, y el resto fueron concedidas por orden de un juez con restricciones que excluyen tragamonedas, dados, cartas y ruleta. Lo que esto significa para los apostadores mexicanos.

SEGOB aclara: las licencias de Clíe se otorgaron por orden judicial — qué dice realmente el expediente

Cuando Reforma publicó la semana pasada que se habrían concedido 20 permisos de casino a una empresa vinculada a la familia de Hernán Bermúdez Requena —el ex funcionario tabasqueño detenido y señalado como cabeza de La Barredora, brazo operativo del Cártel Jalisco Nueva Generación— el titular sugería que el régimen mexicano de licencias se había abierto a una organización criminal.

La Secretaría de Gobernación (SEGOB) respondió con un comunicado que pocos medios reprodujeron en su totalidad. Lo que dice el expediente, contrastado con la cobertura, es bastante más matizado — y para el apostador mexicano que juega en plataformas reguladas, la diferencia importa.

Una sola licencia emitida, en 2017

De los 20 permisos que Reforma citó, solo uno se emitió efectivamente: en 2017, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto. El resto figuran en el expediente como permisos solicitados desde 2018 a través de un litigio contra SEGOB. La autoridad no los concedió por iniciativa propia. Un juez federal ordenó su otorgamiento, y SEGOB cumplió la sentencia con restricciones específicas: los permisos excluyen máquinas tragamonedas, dados, cartas y ruleta.

Esa exclusión no es menor. La rentabilidad de un casino en México se concentra en máquinas y juegos de mesa. Sin esos productos, un permiso es operativamente inútil para la mayoría de los modelos de negocio. La propia ex-titular de SEGOB Luisa María Alcalde —quien encabezó la dependencia entre 2023 y 2024— declaró que las restricciones “dampened the company’s interest in operating, and the licences had not been utilised so far”: las limitaciones desincentivaron el interés de la empresa y los permisos no se habían usado.

La empresa: Compañía Operadora Clíe SA de CV

La sociedad mercantil que aparece como titular es Compañía Operadora Clíe SA de CV. Reforma rastreó un parentesco familiar entre Bermúdez Requena y los socios de Clíe. SEGOB no negó ese vínculo; lo que aclaró es que el registro empresarial es independiente del estatus penal de un familiar y que la autoridad no tiene base legal para revocar permisos por relaciones familiares en ausencia de un proceso judicial firme contra los titulares directos.

De los casinos asociados a Clíe, ya hay tres con suspensión vigente:

  • Casino Centenario — permiso suspendido
  • Casino Diamante — permiso suspendido
  • CrownCityBets — permiso de portal en línea suspendido

Las suspensiones se documentaron antes de la cobertura de Reforma, pero la nota las omitió, lo cual reforzó la lectura pública de que la regulación estaba ausente. SEGOB informó que las suspensiones se mantienen hasta que concluyan los procesos administrativos correspondientes.

Por qué importa para el apostador online

Hay tres puntos prácticos para quienes juegan en México.

Primero, los permisos físicos y los permisos en línea son distintos. El régimen mexicano permite que un titular físico opere portal web siempre y cuando esté vinculado al permiso del casino terrestre. CrownCityBets es el caso aplicable: es la pata digital de un casino terrestre que ahora tiene su permiso suspendido. Si jugaste en CrownCityBets antes de la suspensión, el dinero en tu cuenta sigue siendo recuperable, pero la plataforma no acepta nuevos depósitos hasta que el proceso administrativo se resuelva.

Segundo, la diferencia entre “permiso emitido” y “permiso utilizado” es crucial. México tiene cientos de permisos vigentes que no operan: empresas que los retienen como activo financiero, litigios pendientes, o titulares que esperan condiciones de mercado mejores. La cifra de “20 permisos” en una nota periodística suena alarmante, pero el indicador relevante es cuántos casinos están efectivamente abiertos. En este caso, ninguno bajo Clíe con permisos vigentes activos.

Tercero, la presión para reformar la Ley Federal de Juegos y Sorteos de 1947 sigue creciendo. El régimen actual permite que los permisos físicos se hereden, traspasen y se mantengan inactivos durante años. La industria mexicana lleva meses presionando por una reforma que clarifique los requisitos para mantener una licencia operativa, separe permisos físicos y digitales, y exija auditorías periódicas a los titulares. El caso Clíe —con o sin vínculo criminal real— alimenta el argumento de que el sistema deja demasiada discrecionalidad a juzgados que no son especialistas en regulación del juego.

El límite del argumento de SEGOB

La aclaración oficial es técnicamente correcta, pero deja una pregunta abierta: si las restricciones judiciales hacen que los permisos sean inoperables, ¿por qué un juez los concedió en primer lugar? La respuesta probable es que el litigio enmarcó los permisos como un derecho administrativo previo, no como autorización operativa. SEGOB cumplió la sentencia agregando restricciones que, en la práctica, los vacían de contenido económico. Es un mecanismo legalmente válido, pero políticamente incómodo: el Estado emite documentos que reconoce como inoperables.

Para Alcalde —que aseguró en su declaración “I had never seen this Requena character in my life”, jamás haber visto al personaje cuyo nombre apareció en el expediente bajo su gestión— el caso es un ejemplo de cómo la opacidad acumulada del régimen mexicano genera lecturas mediaticas que la autoridad luego tiene que desmontar caso por caso.

Qué mirar en las próximas semanas

Tres señales: (1) si la SCJN recibe algún amparo nuevo derivado del caso Clíe que reabra la discusión sobre permisos otorgados por vía judicial; (2) si el Congreso retoma alguna de las propuestas de reforma a la Ley Federal de Juegos y Sorteos pendientes desde el sexenio anterior, ahora con presión mediática; (3) si los operadores con licencia activa —Codere, Caliente, Big Bola, las plataformas digitales reguladas— aprovechan el momento para diferenciarse con campañas de cumplimiento y transparencia. La diferencia entre un permiso inoperable de litigio y una licencia activa con auditoría es exactamente el tipo de mensaje que el operador legal puede usar a su favor.

Para el apostador, la regla práctica sigue siendo la misma: verifica que la plataforma donde juegas aparece en el padrón vigente de SEGOB, que su permiso está activo (no suspendido), y que su titular no está en proceso administrativo o penal abierto. La transparencia regulatoria es un beneficio que se pierde con cada amparo mal litigado y cada nota mal contextualizada. Es responsabilidad de la autoridad, pero la verificación previa es responsabilidad del jugador.

Fuentes: igamingbusiness.com (28 de abril de 2026); declaraciones de Luisa María Alcalde (ex titular de SEGOB, 2023–2024); expediente público de Compañía Operadora Clíe SA de CV; reporte original de Reforma sobre licencias de casino vinculadas a Bermúdez Requena; padrón vigente de permisos de juego de SEGOB; Ley Federal de Juegos y Sorteos (1947) y reglamento aplicable.

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